domingo, 26 de febrero de 2012

ABRAZAR


Un abrazo...
Un gesto tan simple, sencillo y grande, cuanto nos cuesta darlo.
Expresa: un bien hecho, lo has conseguido, cariño, confianza, amistad, tristeza, o quizá tan sólo alegría o que uno se encuentra bien; todos y cada uno de esos sentimientos a la vez o por separado.
Lo necesitamos cuando estamos tristes, cuando sabemos que hemos hecho algo bien, cuando queremos sentir cercano a un amigo o un ser querido; puede durar unos segundos, unos minutos, e incluso hay veces que nos gustaria que se parara el mundo y seguir abrazados a esa persona. Transmite alegría, nos hace segregar endorfinas,... nos hace sentir bien y sonreir.
Por ello, deberiamos de darlos más a menudo, y recibirlos frecuentemente, y no deben porque tener motivo alguno, simplemente ser espontáneos, porque esos son los mejores, dar abrazos por que sí, recibir un abrazo sin esperarlo.
Cuáles son los beneficios de un abrazo?
* Abre las puertas a las sensaciones de bienestar
* Retrasa el envejecimiento y reduce el apetito.
* Aquellas personas que abrazan o son abrazadas con regularidad, se mantienen jóvenes más tiempo y se nutren del amor de las otras personas, en vez de sustituir dicho vacío con el amor excesivo por la comida.
*Preserva en condición física los músculos de los brazos y los hombros.
*No exige un ambiente en particular, ya que en todos sitios uno le puede otorgar un abrazo a una persona. Esto crea la sensación de que todos somos parte de algo y beneficia, de manera general, el ánimo de la sociedad.
*Es una medicina que alivia problemas físicos y emocionales. Un abrazo puede eliminarle una depresión a una persona y hacer que el sistema de inmunidad de la misma se fortalezca, haciéndola sentir más vibrante y quitándole la tendencia a enfermarse.
*No tenga miedo a abrazar ni a hallarse intimidado por ello. Cuando lo tenga, pregúntese si existen personas en el mundo que no necesitan experimentar el contacto físico de sus seres queridos y, por sobre las demás cosas, que no quieren mostrar ese cariño ante los demás.
*Recuerde que, a menudo, es más difícil saber recibir un abrazo que otorgarlo. Esto es porque un abrazo tiene un sorprendente efecto terapéutico -ya que produce un sentido de compañía- y, por lo general, nuestra sociedad ha querido, sobre todo en las últimas décadas, valorar el individualismo.Diversas publicaciones han señalado que los seres humanos necesitamos cuatro abrazos al día para subsistir. Parece ser una exageración, pero es que la piel es el órgano más grande que tenemos y abrumarlo con cariño mediante el contacto físico de los abrazos parece ser, más que una ayuda para la longevidad, una necesidad.

miércoles, 15 de febrero de 2012

AMOR

Si yo pudiera elegir cómo sentir a las personas de mi alrededor, elegiría enamorarme con toda intensidad de la que soy capaz.

Elegiría que, mientras esa pasión disminuye, debajo de ella creciera el sentimiento.

Elegiría que ni yo ni el otro nos asustásemos de la desaparición de la pasión y que supiésemos enfrentarnos con el cambio de intensidad por profundidad.

Elegiría que ese sentimiento fuera amor y no sólo querer.

Y, finalmente elegiría que se diera la posibilidad de reenamorarme, de vez en cuando, de la persona que amo.



Jorge Bucay.

He venido para quedarme.


Fueron cuatro los segundos que pasaron hasta que pude encontrarte entre los rostros congelados, y paso una eternidad al mirarte y contemplar en tus ojos reflejada mi mirada.
Y hoy bendigo las razones casuales por las que decidiste elegir mi banco para esperar, para encontrar.
Fue tu roce, fue tu aroma, despertando mis hormonas, lo que me obligó a cerrar la mente y respirar, y controlar la activación.
Y mi razón se convirtió en buscarte entre las calles, en los parques, tiendas, bares, en sonrisas y destellos de cristal. Quien siguió la consiguió, y esta historia comenzó a brillar.
Y un buen día te atreviste a confesarme que tenías tanto miedo a que yo supiera de tu realidad. Y no comprendes que no es tu signo positivo el que invierte en conflictivo las cosas del querer, que eres tú quien me revuelve, que eres tú quien me enamora.
Y si tengo que gritarte lo que siento, te digo que te quiero, con tu suerte, con tu mierda, con pasado, con presente, con o sin enfermedad. Y tú no ves que quiero seguir comiéndote a besos.
Y es que el miedo que yo tengo es simplemente no poder saborearte lo suficiente, es dejarte escapar, es vivir sin apostar.
Son tus ojos, no tu sangre, los que rastrean mi cama cada noche y cada día al despertar, y es tu sexo, no tu sangre, el que se adentra protegido entre los huecos mas oscuros de mi piel. Y no comprendes que es tu risa, no tu sangre, quien contagia de alegría las esquinas, los rincones de mi vida, que eres tú, que no es tu sangre, quien invade de felicidad mis días.

martes, 14 de febrero de 2012

Como desconocidos que se conocen muy bien.

Ayer te vi, se que eras tú, pidiendo fuego en un café. Con un hombre mayor y tú, riendo sin saber por qué... después de tantos años no habías cambiado tanto. Y tus ojos parecían decir que has madurado ya por fin, pero los gestos te delatan, reconozco tu perfil, insegura como ayer, tan pequeña y tan mujer.

Y yo seguí espiándote, seguí observándote beber aquel café que sería express con leche fría, o tal vez te hayan cambiado el gusto los desengaños. Pero se que estás mejor, te sienta bien el pelo rojo, y creo que él pensaría igual por como estaba hipnotizado sin hablar, lo se porque antes era yo quien ocupaba su papel.

Igual que un cuento llega el fin, os levantasteis y al salir, desde la puerta creo que te vi girar la cara y sonreír, guiñaste un ojo y después os perdisteis por las calles de la ciudad.

domingo, 5 de febrero de 2012

A tiempo.

Aparece eventualmente, pero siempre está presente en el fondo de cualquier mente. Suele salir a flote en momentos de dificultades, ya sea por su propio pie, o apareciendo en escena empuñado como el escudo de alguien que no tiene nada mejor que decir.

"No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes".

Y, al menos a mí, me envuelve en un halo de pesadumbre. Porque tiene razón. O porque no lo tenemos presente lo suficiente para cambiarlo de forma efectiva. O porque creemos que es una verdad inamovible. O porque creemos que sí que lo sabemos.

Bien.



Llevémosle la contraria.

jueves, 2 de febrero de 2012

Gente

Definitivamente hay Ángeles entre nosotros, imperfectos pero celestiales. Aprendamos a dejarles entrar...