miércoles, 9 de octubre de 2013

Tierra mía

Dame tu brillo y tu sombra, déjame estar en tu cielo y ser parte de tu tierra.


Embriágame con tu aroma de jaras y campo. Dame al recuerdo de tus paisajes, al cariño de tu saber, cuéntame tu historia y déjame caer en tu tela, abrázame al verte cuando entre en tu territorio, diciéndome “estás en casa”. 


miércoles, 17 de abril de 2013

Una tarde

Una tarde, sólo una. Unas pocas horas me hicieron falta para quedar encandilada y comenzar a desvariar, perder la cabeza y sumergirme en la locura de querer verte una vez más. Porque no somos dueños de nuestras emociones, y esta emoción es arrolladora, salvaje, fuerte como un huracán, sigilosa como el vuelo de una mariposa, haciéndome bailar de Norte a Sur, de Este a Oeste, girando en la rosa de los vientos.
Porque sólo necesito verte una tarde más.

sábado, 23 de febrero de 2013

Interpreta


A fin de cuentas, si actuáramos con el corazón menos serían las complicaciones que tendríamos, menos vueltas darían los pensamientos en la cabeza, porque cuando actúas con razonamientos no dejas que lo que piensas, sientes y haces esté en armonía, por lo tanto no fluyes. Tu vida la vives tú, tú tienes esa probabilidad de que en las decisiones te salga un cincuenta por ciento u otro, decide arriesgar y probar sin suicidarte, ni automachacarte con la pared, pero actúa con las emociones no con los pensamientos que crea tu mente a través de la interpretación de unas cuantas palabras que lees, que ni siquiera te han dicho a la cara y no has oído.

Cómo llevo tiempo escuchando en mi familia, “no es lo que dices sino como lo dices”, este refrán refleja que la interpretación de las palabras tiene un tono cuando se escucha no cuando se leen.

sábado, 16 de febrero de 2013

Subsuelo

Cuando el suelo firme que pisas se derrumba, aparece otro piso en el cual las cosas se ven desde otra perspectiva, otro color, otro punto de vista, como en una ventana tintada desde la que tú puedes ver pero no te ven. Esperas que la gente de tu anterior suelo se ponga en el mismo lado de la ventana tintada, pero si tardan en hacerlo la paciencia se agota, el tiempo pasa, y tú decides subir al nuevo suelo sólo. Te da igual quien esté en él, si la gente del otro lado de la ventana no decide pasar ahora, quizá cuando lo hagan para ir en tu búsqueda ya no te encuentren. 

Pero esto no pasa una vez, sino varias, porque los suelos van rompiéndose por el tiempo, y toca cambiarlos, igual que subir las escaleras para crecer y madurar en la vida.

domingo, 3 de febrero de 2013

Desconsuelo.

A veces vienes por la noche y tu olor se cuela entre mis sábanas como un beso sin saliva. Parece que los kilómetros de distancia aumentan de forma directamente proporcional mi dificultad para respirar sin ti, y la vida se me hace más cuesta arriba. A veces, también, vienen mis fantasmas a perseguirme, a desmoronar mis seguridades y cubrir mi cabeza de mentiras absolutas y dudas, trayéndome recuerdos amargos y lágrimas grises, intentando que de un paso en falso y caiga de nuevo en el mismo bucle sin forma.
Me pregunto a media voz si no sería más fácil volver a la tristeza maquillada de antaño; es como si por un momento todas esas cosas en las que creo, esas verdades que me se de memoria se esfumaran entre mis dedos y la obsesión me llenara la mente de porqués. Es como si por un instante se tambaleasen mis razones y motivos y se hiciese más difusa la linea divisoria entre el bien y el mal, y en una fracción de segundo volviera a mi cuerpo ese miedo que se apodera de mis sentidos y me hace perder la noción de mi objetivo, de mi meta, en una  sucesión caótica de excusas que me pongo a mi misma para convencerme de que lo malo no es tan malo, una voz que acalla mi conciencia y de forma sutil, casi imperceptible, me engaña para cometer ese error que destroce todo el esfuerzo de meses por una promesa imposible. Es en esos momentos cuando mi fuerza de voluntad pende de un hilo, cuando me veo atrapada en esa batalla continua que algunos días parece tan lejana en el tiempo y sin embargo otras veces me desequilibra y atormenta tanto como antes.
Me gustaría poder dejarme de figuras literarias, frases retóricas y corrección ortográfica para decirte que necesito, con palabras mas mundanas y coloquiales, que me ayudes a salir de esta mierda que me está jodiendo la vida, que me guíes para encontrar el camino de vuelta, y sacar de mi mente la palabra -desconsuelo-. Solo cógeme de la mano y quédate conmigo hasta que recobre la calma y vuelva a ser uno de esos días en que todo parece posible y las fuerzas no me flaquean; quédate conmigo hasta que consiga volver a ver la luz y regrese a mi la seguridad de que un día podre quererme con todo, por todo, y no me persiga la idea de buscar el modo de cambiarme por fuera. Solo quédate, quédate.

domingo, 13 de enero de 2013

Las copas y el champán.


Me trajiste el amor hasta los labios y señalaste el verano sobre el mapa. Es aquí, dijiste.
Supongo que pude ver en tus ojos que se estaba acabando la soledad - de mi pecho se bajaba una mujer gris con gabardina. Nos viajamos de esquina a esquina, nos besamos de norte a sur y huyeron al pasado las lágrimas que soñaban con nuestros ojos.
Ahora te miro sobre el colchón y me gustaría inventarte un millón de veces, para hacerte siempre diferente pero siempre igual. Así que no te detengas, nunca pares, ven conmigo. Seamos nosotros la fiesta, los invitados, las copas y el champán con que brindemos esta noche.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Luna llena

Con la Luna llena, reluciente y plena, percibir esa energía en el cuerpo que te hace sentir capaz de todo, con fuerzas de conquistar el mundo, de saber que puedes, como una femme fatale, pisar fuerte por donde quiera que vayas, segura y confiada, pero con los pies en la tierra, pero capaz de todo. Quizá sea el influjo de la Luna o el fin de un año de duda que quiere dar paso a un año de cambio.