martes, 27 de noviembre de 2012

Lúgubre



La lluvia tras los cristales, hace que se ponga a reflexionar sobre sus pensamientos en el ascensor:<<La idea de cambiar de ciudad para trabajar, se ve lejana ahora en el tiempo. Como una idea lúgubre, pasada y oscura.>>

                Y quién diría que hace un par de meses era lo único que mantenía su  cabeza activa, pensando ideas y excursiones, mirando pisos,… Ahora todo queda en un abismo abstracto. Ni el día a día es igual, avanza, cambiante, sencillo, ilegible, sin saber que pasa, y sólo la historia de un libro entre las manos es capaz de llenarle la cabeza de pensamientos. Pensamientos ficticios que no forman parte de su vida. Esa historia es la única capaz de sacarla de su mundo real, y dejarla por unos momentos desaparecer de su mundo real, donde nada le incentiva, ni llena el vacío que siente.

Sus brazos rodean su cuerpo abrazándolo. Sólo ella puede consolarse, nadie sería ahora capaz de entender el desierto en el que se encuentra. Comprende lo que le falta, pero no es algo que se pueda pagar con dinero, que con solo abrir la boca y mencionarlo aparezca, sino que llega con el tiempo en un momento indeterminado y sin avisar, dicen que no lo has de esperar, porque si no, no aparece, pero cuando es lo único que quieres, sólo puedes desear que esa parte de la Ley de Murphy no se cumpla. Mientras, seguirá esperando en la sombra, tras el reflejo del cristal, viendo la lluvia caer y el tiempo pasar. Consumiéndose en su libertad.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Bajo la piel.


A veces me pregunto por qué no dejas de doler, por qué tu piel no da tregua al tiempo, y se empeña tu recuerdo en aparecer en todas las canciones que hablan de nuestros parques. Por qué el aire me sabe raro si me falta tu sudor, y aún permanece en algún lugar de mi mente ese sonido que hacías al pestañear. Por qué nuestros bolsillos se vaciaron de promesas y posibles, y algo se rompió entre tu boca y la mía, y no quedaron puntos de sutura para reparar los descosidos. Los kilómetros son solo una trampa en todos los años luz de distancia que nos separan. Si al menos hubiera podido quedarme entre tu pelo, enredada, antes de que embarcaras. A veces me pregunto si habrás probado otras bocas, si su sabor te habrá recordado a mi con nostalgia, si aún tomas chicles de clorofila.
Vienen ahora a mi memoria los mensajes que pintamos en nuestras pieles, la vida que corría en las revoluciones de tu coche, el viento que golpeaba nuestra cara, lo poco que nos importaba el resto de las vidas, y aunque tu no lo sepas me he inventado tu nombre.
Yo era una fugitiva del bien y del mal, y tu mi acompañante. Tus buenas formas y tu decoro me daban esa cordura que me faltaba, y tu sonrisa llenaba mi mundo de dientes. Hicimos de tu cama un fuerte y pasó la primavera por nuestros labios. Adentrándonos en lo desconocido, dejé que tus lunares fueran mis puntos cardinales, y tu nuca el horizonte.
No, esto no es una autopsia de lo que fuimos. Tan solo quería decirte que si quieres, a mitad de viaje, puedes hacer escala en mi jersey, y pasar bajo él el invierno.
No, no olvido que esta obra ya ha terminado, que le hablo a un teatro vacío. Es solo que yo no te he olvidado, creo que ni si quiera lo he intentado. Es solo que yo me muerdo las lágrimas y tú no dejas de doler. Es tan solo, que sentía que esta vez - para siempre - duraría un poco más.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Como estar sin ti

Como el que se mete un chute de heroína antes de irse a la cama
Como la que se come una tableta entera de chocolate y se siente culpable mientras se lo cuenta a la taza del váter
Igual que el ladrón que llora su condena mientras cuenta dinero de otra cartera
El violador que siente rabia cuando le llaman bestia, pues la culpa siempre fue de la princesa.
Como un adúltero que se da cuenta de su error cuando el secreto es a voces y ya no tiene a ninguna de las dos. 
Igual que el suicida que decide robar una vida que no es suya
Como aquel que se escuda diciendo que ama, cuando en realidad solo daña.
Como el que llora metido en la cama, sin intención de secar sus lágrimas con nada, ni si quiera con la almohada.
Igual que una madre que rechaza a su hijo pero sigue creyéndose madre. 

Así de miserable soy yo cuando me pierdo entre mis silencios y no tengo tu boca para darle sentido a estos. 
Así soy yo, cuando tú estás lejos y no te tengo.


jueves, 8 de noviembre de 2012

SUPERHERO

        Yo tenía un héroe, más que un héroe era un SUPERhéroe, tenía un mago, de los que se sacan flores de la manga y sonrisas del bolsillo. Yo tenía también un genio, como esos que salen de las lámparas, pero el mío salía de cualquier parte, del teléfono, del ordenador, hasta de debajo de las piedras. También era un trovador un bufón y caballero valiente, capaz de luchar contra mis dragones, fantasmas y miedos, capaz de vencer cualquiera de mis preocupaciones. 
        Yo tenía un amante, el mejor amante del mundo, conocedor de cada uno de mis lunares, conquistador de cada poro de mi piel, explorador de todos mis rincones. También era cazador de pesadillas, luz en los rincones oscuros, creador de las caricias más maravillosas de este mundo, abrazador profesional y creador de las miradas más profundas de este mundo, miradas que traducen palabras, que revelan sentimiento. 

        Yo tenía un héroe. más que un héroe, era un SUPERhéroe. Ahora también ha llegado a ser el mejor y más bonito de mis recuerdos, rey de los "era" de los "fue". Mi rey. 




martes, 6 de noviembre de 2012

Ríete


La risa es un privilegio humano ya que ningún otro animal se ríe. Aún no se sabe por qué unas personas se ríen más que otras, pero lo cierto es que reír es un modo de afrontar la vida.
¿Te has propuesto alguna vez pasar la mayor parte del día riendo, para ver qué sucede? La risa es altamente contagiosa y posee numerosos beneficios que debemos recordar: te rejuvenece, te oxigena, te limpia, elimina tu estrés y permite que exteriorices tus emociones y sentimientos. Además, cada vez que te ríes, estimulas el bazo y eliminas toxinas. Con el movimiento, el diafragma origina un masaje interno que facilita tu digestión y ayuda a reducir los ácidos grasos y las sustancias tóxicas.

Sin embargo, según crecemos, sonreímos cada vez menos. Mientras los niños lo hacen 300 veces al día, los adultos reímos sólo de 20 a 30. Algunas personas no sonríen nunca y no consideran que esto sea necesario. Pero el humor nos ayuda en la comunicación y ante el miedo al ridículo, y es un poderoso remedio contra la timidez.

Las personas con buen humor e intensas secreciones de endorfinas llegan a cumplir muchos años y son intensamente más felices.Con cada carcajada, se ponen en marcha cerca de 400 músculos, incluidos algunos del estómago que sólo se pueden ejercitar con la risa, que también nos ayuda a adelgazar, al reactivar nuestro sistema linfático.

Unos minutos de risa diarios logran eliminar el dolor durante muchas horas. Cuando nos reímos, liberamos endorfinas, los sedantes naturales del cerebro, similares a la morfina. Por eso, cinco o seis minutos de risa continua actúan como un analgésico.


Decía Groucho Marx que “un payaso es como una aspirina, sólo que éste funciona el doble de rápido”. Así que, al finalizar el día, si notas que no has reído lo suficiente, puedes ponerte una serie de humor que tengas grabada.

En India, se fomenta un tipo de meditación que consiste en reírse tres horas diarias durante nueve días. Los yoguis aseguran que una hora de risa beneficia al organismo tanto como cuatro horas de práctica de esta disciplina milenaria. La risa y el buen humor son los ejes fundamentales de algunas escuelas budistas, en las que la sonrisa es una cualidad indispensable mientras se camina.

Deberíamos aprender a reírnos de nosotros mismos, buscando el lado más humorístico de cualquier situación. Si pruebas a buscar la compañía de gente con humor que te haga reír y te acostumbras a sonreír en cada oportunidad que tengas, estarás despertando al niño que vive dentro de ti.

El humor se puede cultivar y desarrollar tanto como otras habilidades y destrezas del ser humano.

Es tu decisión afrontar tu camino con penas, o con humor.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Vacío.

Tu vacío me ahogaba.
Pero entre esta niebla muerta todo se vuelve mejor, ya no estás aquí.
No hay espera y los deseos han desaparecido, sin avisar, sin ser notados.
Ya no hay oportunidades, ni recuerdos, ni cafés, ni olor a incienso en aquel bar.
Ni luces tenues.
Vivimos de una tarde a los quince ¿tú te crees?
Qué absurdo creer en aquellos sueños.
A veces hay que despertar.
Qué absurdas las pesadillas de estos tiempos.
No, no quiero, déjame.
Quiero mi vida y no una nuestra.
Ni vida tuya ni de cualquiera.
Quiero ver cómo te marchas.
Quiero ver cómo te dejo ir.
Contigo te irás tú, y todo lo que ha sido.
Contigo te irás tú, y quedará lo que creí.

Quiero que quede lo que creí de ti. 

La huida.



No me gustan los caminos rectos si no son hasta tu boca, por eso dí un rodeo hasta para olvidarte. Y nunca quise olvidarte pero me va haciendo falta.
He intentado descolgarme las heridas de la piel igual que una camiseta de la cuerda de tender, lo mismo que un cuadro de un museo. Volví a conducir rápido. Suicida, para adelantar de noche a mis temores.
Meto el llanto en los botes vacíos de la despensa, aún veo a la primavera temblar en nuestras fotos. Me hago un torniquete en los sentimientos para que no se desboquen los recuerdos. Y corro, de un lugar a otro.
Mi cabeza ya lo entiende pero no mi corazón. Corro hacia las piernas de la noche, corro hacia las sílabas de tu cuerpo. Corro, corro, corro. Pero si algo he entendido es que se puede huir de todo menos de lo que se pierde.