jueves, 19 de enero de 2012

20 de enero.

Hoy es 20 de enero de 2012. El día de hoy pasará a la Historia.

Hoy, la Guerra, ha empezado. No es una Guerra de muertes, sino de habilidad. No es una Guerra de poderío industrial, sino de capacidad intelectual. No es una Guerra de expansión territorial, es una Guerra de datos, de información, de conocimiento. Señoras y señores, estamos asistiendo a la primera batalla de una Guerra Web, esa que se ha producido en medio de una coyuntura vertignosa y volátil, en medio de una crisis financiera que mucho me temo aún no hemos empezado a ver en su esplendor, esa que se produce justo hoy, a las pocas horas del cierre del portal Megaupload, mientras aquellos que el sistema quiso convertir en víctimas de la tecnología han sido más listos y ahora, la controlan. Sin multinacionales, ni patentes, sin directivos ni víctimas de las más despiadadas técnicas de marketing; sin un patrón de estudios ni edades similares, todos y cada uno de los que nos vemos afectados por la coartación de nuestras libertades como usuarios de Internet, y que siquiera hemos pensado NO, ofrecemos nuestro apoyo. Todos ya estamos aquí dentro, quizá como la familia del soldado que estaba en el frente en las guerras antiguas. Quizá como el brazo amigo que te prevenía de los mayores riesgos en la trinchera. Hemos dicho no, y esto, acaba de empezar. Queridos dirigentes, piénsenlo como más les guste, digiéranlo como puedan.

La cultura es libre y no tiene dueño, salvo si ese dueño somos todos.

A lo largo de la Historia el pueblo ha sido engañado deliberadamente por sus dirigentes, sesgando la información a transmitir y adulterando los contenidos del rumor. Pero hoy, ante nuestra nueva realidad, se abre un nuevo abanico de posibilidades causadas por una obviedad: ahora, hoy, autoridad y pueblo, somos iguales. Lástima que solo sea aquí, en Internet. Lástima que los medios digitales más visitados en España apenas se arriesguen a informar de la noticia. Lástima que todo esto estalle en plena madrugada y escape a la imprevisibilidad del directo. Pero algo ha ocurrido y he visto con mis ojos: ahí fuera hay gente que piensa como nosotros, con capacidad de combatir.

Todo esto empezó así. 1996, Suiza. "Declaracón de Independenca del Ciberspacio." John Perry Barlow. [texto]

Todo esto detonó así.


Todo esto continuó así:
 Anonymous logra el mayor ataque de la historia en internet.

Y todo esto, nadie sabe cómo acabará. Esto ha ocurrido debido al cierre del mayor portal de intercambio de archivos. Que no ocurrirá si llega a buen puerto la Ley Sopa, y esos cinco mil que piensan como nosotros vuelven a actuar. Siempre, cada vez, más. Con más apoyo, #Anonymous. Pero, cuidado. Siempre hay víctimas en las guerras.

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