
No me acuerdo de cómo fueron las cosas, supongo que es lo que sucede cuando hay una catástrofe, todo pasa muy deprisa y no eres consciente del dolor o el paso del tiempo. Recuerdo una habitación con vistas al mar y una playa, decíamos que la vida era como subir una escalera y que algún día seríamos capaces de ver nuestros pasos grabados en la arena. Solíamos decir tantas cosas que ahora no soy capaz de distinguir las verdades de las mentiras, pero tengo claro que el suelo comenzó a temblar bajo nuestros pies y tú echaste a correr hacia la escalera de incendios sin pensártelo dos veces. Me quede sola, sentada sobre un montón de escombros, viendo cómo nuestros sentimientos agonizaban en medio del caos. Me consuela saber que al final todos tenemos la necesidad de mirar hacia atrás, tarde o temprano volvemos la vista para ajustar cuentas con nuestro pasado y entonces te darás cuenta de que una vida tuvo que sucumbir para que surgiese la mierda a la que te has abrazado, y que ya será demasiado tarde, porque todas tus huellas están olvidadas en el fondo del mar, enterradas en un cementerio de diatomeas.
Me encanta.
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