He cambiado mis prioridades. Eso no es un "mis prioridades han cambiado". He sentido miedo, rabia, dolor, decepción, hastío, furia, deseo, asco, rabia, abatimiento, frustración... pero no odio. Mi lista de objetivos ha sufrido una transformación radical: a base de ese cierto sufrimiento y con grandes dosis de voluntad he logrado convertir mis fracasos en éxitos potenciales. He dejado la compasión y la estupidez del egocentrismo a un lado, y he abogado por vislumbrar la primavera latente en ese pedazo de tierra que todos pisan. No hay sensación mejor que Thunderstruck a todo volumen en los momentos de relax, no hay motivación mayor que cambiar de marchas al son de sus acordes. Es vital este sentimiento de capacidad, esa agudeza del humor ácido y rápido, esa satisfacción al vivir a la par que el tiempo, y por delante, es vital la excitación de la valía. La distinción de lo mediocre.
Está aquí, se siente. Cierta ilusión afilada, práctica, pragmática, sensual, sexual y follable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario