Estoy sentado encima del muro. Una pierna colgando a cada lado, y una sonrisa en la cara. Inclino la cabeza a un lado cuando pienso en lo bueno de saltar hacía ahí o allí. Repito la misma operación a un lado y a otro, y no consigo una decisión.
Pero no puedo estar aquí sentado hasta que me muera, porque me moriría pronto. Solo tengo una chocolatina en el bolsillo. No, no puede ser. Tengo que decidir ya y saltar. Sea a donde sea. Ahora estoy bajo presión, pero al menos ya tengo claro que es una decisión mía, y lo que piense el resto me da igual. En realidad, cuando elija hacia dónde saltar, no volveré a ver a la mitad de ellos. No los necesito. Y tampoco sus opiniones.
Tengo que elegir, pero ambos lados son buenos. ¿Dónde quiero vivir? ¿Qué quiero hacer? ¿Aquí o allí? Todo es bueno, porque aún está por escribir. Todo lo que haga, será siempre para mi bien. Tiraré una moneda al aire, pero no para elegir, sino para saber qué deseo que salga mientras gira entre materia invisible.
Me da igual, ambos lados son buenos para mí. Allá voy. Es bueno para mí.
Hoy traigo soul puro, al mejor.
Otis Redding - Good to me.
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