viernes, 28 de diciembre de 2012

Luna llena

Con la Luna llena, reluciente y plena, percibir esa energía en el cuerpo que te hace sentir capaz de todo, con fuerzas de conquistar el mundo, de saber que puedes, como una femme fatale, pisar fuerte por donde quiera que vayas, segura y confiada, pero con los pies en la tierra, pero capaz de todo. Quizá sea el influjo de la Luna o el fin de un año de duda que quiere dar paso a un año de cambio.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Creep

When you were here before
Couldn't look you in the eye
You're just like an angel
Your skin makes me cry
You float like a feather
In a beautiful world
I wish I was special
You're so fucking special

But I'm a creep
I'm a weirdo
What the hell am I doing here?
I don't belong here

I don't care if it hurts
I want to have control
I want a perfect body
I want a perfect soul
I want you to notice when I'm not around
You're so fucking special
I wish I was special

Whatever makes you happy
Whatever you want
You're so very special
I wish I was special


[Radiohead - Creep]

Pero sigo sin serlo. 

martes, 27 de noviembre de 2012

Lúgubre



La lluvia tras los cristales, hace que se ponga a reflexionar sobre sus pensamientos en el ascensor:<<La idea de cambiar de ciudad para trabajar, se ve lejana ahora en el tiempo. Como una idea lúgubre, pasada y oscura.>>

                Y quién diría que hace un par de meses era lo único que mantenía su  cabeza activa, pensando ideas y excursiones, mirando pisos,… Ahora todo queda en un abismo abstracto. Ni el día a día es igual, avanza, cambiante, sencillo, ilegible, sin saber que pasa, y sólo la historia de un libro entre las manos es capaz de llenarle la cabeza de pensamientos. Pensamientos ficticios que no forman parte de su vida. Esa historia es la única capaz de sacarla de su mundo real, y dejarla por unos momentos desaparecer de su mundo real, donde nada le incentiva, ni llena el vacío que siente.

Sus brazos rodean su cuerpo abrazándolo. Sólo ella puede consolarse, nadie sería ahora capaz de entender el desierto en el que se encuentra. Comprende lo que le falta, pero no es algo que se pueda pagar con dinero, que con solo abrir la boca y mencionarlo aparezca, sino que llega con el tiempo en un momento indeterminado y sin avisar, dicen que no lo has de esperar, porque si no, no aparece, pero cuando es lo único que quieres, sólo puedes desear que esa parte de la Ley de Murphy no se cumpla. Mientras, seguirá esperando en la sombra, tras el reflejo del cristal, viendo la lluvia caer y el tiempo pasar. Consumiéndose en su libertad.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Bajo la piel.


A veces me pregunto por qué no dejas de doler, por qué tu piel no da tregua al tiempo, y se empeña tu recuerdo en aparecer en todas las canciones que hablan de nuestros parques. Por qué el aire me sabe raro si me falta tu sudor, y aún permanece en algún lugar de mi mente ese sonido que hacías al pestañear. Por qué nuestros bolsillos se vaciaron de promesas y posibles, y algo se rompió entre tu boca y la mía, y no quedaron puntos de sutura para reparar los descosidos. Los kilómetros son solo una trampa en todos los años luz de distancia que nos separan. Si al menos hubiera podido quedarme entre tu pelo, enredada, antes de que embarcaras. A veces me pregunto si habrás probado otras bocas, si su sabor te habrá recordado a mi con nostalgia, si aún tomas chicles de clorofila.
Vienen ahora a mi memoria los mensajes que pintamos en nuestras pieles, la vida que corría en las revoluciones de tu coche, el viento que golpeaba nuestra cara, lo poco que nos importaba el resto de las vidas, y aunque tu no lo sepas me he inventado tu nombre.
Yo era una fugitiva del bien y del mal, y tu mi acompañante. Tus buenas formas y tu decoro me daban esa cordura que me faltaba, y tu sonrisa llenaba mi mundo de dientes. Hicimos de tu cama un fuerte y pasó la primavera por nuestros labios. Adentrándonos en lo desconocido, dejé que tus lunares fueran mis puntos cardinales, y tu nuca el horizonte.
No, esto no es una autopsia de lo que fuimos. Tan solo quería decirte que si quieres, a mitad de viaje, puedes hacer escala en mi jersey, y pasar bajo él el invierno.
No, no olvido que esta obra ya ha terminado, que le hablo a un teatro vacío. Es solo que yo no te he olvidado, creo que ni si quiera lo he intentado. Es solo que yo me muerdo las lágrimas y tú no dejas de doler. Es tan solo, que sentía que esta vez - para siempre - duraría un poco más.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Como estar sin ti

Como el que se mete un chute de heroína antes de irse a la cama
Como la que se come una tableta entera de chocolate y se siente culpable mientras se lo cuenta a la taza del váter
Igual que el ladrón que llora su condena mientras cuenta dinero de otra cartera
El violador que siente rabia cuando le llaman bestia, pues la culpa siempre fue de la princesa.
Como un adúltero que se da cuenta de su error cuando el secreto es a voces y ya no tiene a ninguna de las dos. 
Igual que el suicida que decide robar una vida que no es suya
Como aquel que se escuda diciendo que ama, cuando en realidad solo daña.
Como el que llora metido en la cama, sin intención de secar sus lágrimas con nada, ni si quiera con la almohada.
Igual que una madre que rechaza a su hijo pero sigue creyéndose madre. 

Así de miserable soy yo cuando me pierdo entre mis silencios y no tengo tu boca para darle sentido a estos. 
Así soy yo, cuando tú estás lejos y no te tengo.


jueves, 8 de noviembre de 2012

SUPERHERO

        Yo tenía un héroe, más que un héroe era un SUPERhéroe, tenía un mago, de los que se sacan flores de la manga y sonrisas del bolsillo. Yo tenía también un genio, como esos que salen de las lámparas, pero el mío salía de cualquier parte, del teléfono, del ordenador, hasta de debajo de las piedras. También era un trovador un bufón y caballero valiente, capaz de luchar contra mis dragones, fantasmas y miedos, capaz de vencer cualquiera de mis preocupaciones. 
        Yo tenía un amante, el mejor amante del mundo, conocedor de cada uno de mis lunares, conquistador de cada poro de mi piel, explorador de todos mis rincones. También era cazador de pesadillas, luz en los rincones oscuros, creador de las caricias más maravillosas de este mundo, abrazador profesional y creador de las miradas más profundas de este mundo, miradas que traducen palabras, que revelan sentimiento. 

        Yo tenía un héroe. más que un héroe, era un SUPERhéroe. Ahora también ha llegado a ser el mejor y más bonito de mis recuerdos, rey de los "era" de los "fue". Mi rey. 




martes, 6 de noviembre de 2012

Ríete


La risa es un privilegio humano ya que ningún otro animal se ríe. Aún no se sabe por qué unas personas se ríen más que otras, pero lo cierto es que reír es un modo de afrontar la vida.
¿Te has propuesto alguna vez pasar la mayor parte del día riendo, para ver qué sucede? La risa es altamente contagiosa y posee numerosos beneficios que debemos recordar: te rejuvenece, te oxigena, te limpia, elimina tu estrés y permite que exteriorices tus emociones y sentimientos. Además, cada vez que te ríes, estimulas el bazo y eliminas toxinas. Con el movimiento, el diafragma origina un masaje interno que facilita tu digestión y ayuda a reducir los ácidos grasos y las sustancias tóxicas.

Sin embargo, según crecemos, sonreímos cada vez menos. Mientras los niños lo hacen 300 veces al día, los adultos reímos sólo de 20 a 30. Algunas personas no sonríen nunca y no consideran que esto sea necesario. Pero el humor nos ayuda en la comunicación y ante el miedo al ridículo, y es un poderoso remedio contra la timidez.

Las personas con buen humor e intensas secreciones de endorfinas llegan a cumplir muchos años y son intensamente más felices.Con cada carcajada, se ponen en marcha cerca de 400 músculos, incluidos algunos del estómago que sólo se pueden ejercitar con la risa, que también nos ayuda a adelgazar, al reactivar nuestro sistema linfático.

Unos minutos de risa diarios logran eliminar el dolor durante muchas horas. Cuando nos reímos, liberamos endorfinas, los sedantes naturales del cerebro, similares a la morfina. Por eso, cinco o seis minutos de risa continua actúan como un analgésico.


Decía Groucho Marx que “un payaso es como una aspirina, sólo que éste funciona el doble de rápido”. Así que, al finalizar el día, si notas que no has reído lo suficiente, puedes ponerte una serie de humor que tengas grabada.

En India, se fomenta un tipo de meditación que consiste en reírse tres horas diarias durante nueve días. Los yoguis aseguran que una hora de risa beneficia al organismo tanto como cuatro horas de práctica de esta disciplina milenaria. La risa y el buen humor son los ejes fundamentales de algunas escuelas budistas, en las que la sonrisa es una cualidad indispensable mientras se camina.

Deberíamos aprender a reírnos de nosotros mismos, buscando el lado más humorístico de cualquier situación. Si pruebas a buscar la compañía de gente con humor que te haga reír y te acostumbras a sonreír en cada oportunidad que tengas, estarás despertando al niño que vive dentro de ti.

El humor se puede cultivar y desarrollar tanto como otras habilidades y destrezas del ser humano.

Es tu decisión afrontar tu camino con penas, o con humor.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Vacío.

Tu vacío me ahogaba.
Pero entre esta niebla muerta todo se vuelve mejor, ya no estás aquí.
No hay espera y los deseos han desaparecido, sin avisar, sin ser notados.
Ya no hay oportunidades, ni recuerdos, ni cafés, ni olor a incienso en aquel bar.
Ni luces tenues.
Vivimos de una tarde a los quince ¿tú te crees?
Qué absurdo creer en aquellos sueños.
A veces hay que despertar.
Qué absurdas las pesadillas de estos tiempos.
No, no quiero, déjame.
Quiero mi vida y no una nuestra.
Ni vida tuya ni de cualquiera.
Quiero ver cómo te marchas.
Quiero ver cómo te dejo ir.
Contigo te irás tú, y todo lo que ha sido.
Contigo te irás tú, y quedará lo que creí.

Quiero que quede lo que creí de ti. 

La huida.



No me gustan los caminos rectos si no son hasta tu boca, por eso dí un rodeo hasta para olvidarte. Y nunca quise olvidarte pero me va haciendo falta.
He intentado descolgarme las heridas de la piel igual que una camiseta de la cuerda de tender, lo mismo que un cuadro de un museo. Volví a conducir rápido. Suicida, para adelantar de noche a mis temores.
Meto el llanto en los botes vacíos de la despensa, aún veo a la primavera temblar en nuestras fotos. Me hago un torniquete en los sentimientos para que no se desboquen los recuerdos. Y corro, de un lugar a otro.
Mi cabeza ya lo entiende pero no mi corazón. Corro hacia las piernas de la noche, corro hacia las sílabas de tu cuerpo. Corro, corro, corro. Pero si algo he entendido es que se puede huir de todo menos de lo que se pierde.

lunes, 29 de octubre de 2012

Hacia dentro.

Un puñetazo de realidad se apodera de mis músculos y me paraliza, y es el caldo de cultivo perfecto para olvidar el significado de olvidar lo ya olvidado. Y ahora solo puedo odiarte.
Una envidia que pudre mis argumentos me ha alejado años luz de mis ganas de abrazarte, esa envidia corrosiva de quien compara un gigante con una mosca, y todos los fantasmas.
He intentado sobreponerme, de veras, relativizar para separarme de los recuerdos, para abrir los ojos y volver a mirarme como antes, como nunca. He intentado olvidar aquel refuerzo positivo que me mueve por impulsos, respirar y pasar de potencia a acto, de silencio a caricia.
Supongo que cometí el error de pensar que tu sonrisa era la prueba evidente de que tu vida había retomado el rumbo, de que al fin la felicidad había llamado a tu puerta, mientras el dolor había llamado a la mía. Sin darme cuenta de que tú también llorabas. Pero en todo este bucle de pensamientos grises ni si quiera me di cuenta de cuantos pasos había dado en dirección contraria a tu cuerpo; le di la mano a mi instinto de huida intentando anestesiar los días y las horas.
Y ahora que te has ido me arrepiento. Y ahora que no existe analgésico porque no puedo escapar de mi propia mente, tomo aire, respiro el humo, me quito la ropa y sueño con despertar en otro tiempo y en otra ciudad, donde poder aplacar mis miedos y aguantar tu mirada.
Ya sabes que te quiero. Pero ahora solo puedo odiarte.

domingo, 28 de octubre de 2012

Alivio.


Te duelen los ojos, sientes como se hinchan, toca remar. Me balanceo en hilos de coser, estoy a punto de caer. Apuras el café, apartas el diario y te vas, agarras calendarios y te mientes, y al romperlos pretendes engañar al tiempo. Y te levantas, enciendes la luz y te parece que hiere; y te bañas y al caer el agua te parece que empapa de más. No estoy hecha para mi.
Me oprime en el pecho, se entrecorta la respiración. Lamo mi sudor, el mismo que recuerda que el corazón sigue latiendo. El día es hielo y sin embrago yo logro arder, y temo al alma por su dictadura y cobardía que rompe al caer. Y me consumo al pensar en cómo y dónde estarás, y me asfixio cuando pienso en lo que pudo ser y nunca será. Hoy hasta el silencio se deja oír.
Y en cambio cuando te miro, todo cobra sentido, y si vale la pena es por ti.

martes, 9 de octubre de 2012

Volver a caer.


      Repaso cada linea de este improvisado guión que me invento cada vez que me tiembla la voz al hablar contigo, las manos al escribirte, las pestañas al mirarte...
      Y  una vez mas, con el más pequeño de los descuidos, ahí me sorprendo, entre tus labios otra vez, hay que ver este corazón inquieto que no se aclara ni él.
      Daría mi discografía favorita, mi mejor fotografía, aquel poema que cada vez que lo leo la razón me tirita, daría lo que fuera por tenerte enfrente y sonreírte, diciendo que lo nuestro... nunca tuvo un "para siempre" pero que bonito se ve el infinito cuando me coges de la mano, me llamas guapa y te pones esa camisa que tanto me gusta, que bonita se ve mi vida si tu sonrisa me la ilumina, que bonito cuando nuestros ojos están tan cerca que la distancia se vuelve rabia, que bonito todo cuando lo pienso y no cuando lo vivo. 


pero al fin y al cabo, esta vida está hecha para ser vivida, no para ser pensada. 

lunes, 24 de septiembre de 2012

El regreso.


Lo peor es la hora del regreso, el sabor a metal de la despedida, dejarte en León, que me dejes en Barcelona. Subir al autobús y de golpe retomar las responsabilidades, los compromisos por cumplir, volver a tener en cuenta al tiempo casi naufragando entre el ruido del motor y los auriculares del hilo musical de ese autobús. La única luna que se ve es el cristal escarchado que tengo por compañero, pues hoy me tocó ventana.
De nuevo buscar la alegría en nuestra complicidad a pesar de la distancia, mientras recuerdo los besos en el frío, el bolsillo que comparten nuestras manos, todo lo que una sola noche puede dar de si.
Otra vez en Barcelona o en León, sin entender bien cómo es posible ser tan feliz echando tanto de menos.

martes, 11 de septiembre de 2012

17 de  Julio, 2012.


Ella mira las montañas, su silueta bien definida por ocres muertos. La representación gráfica de la palabra libertad. Pájaros en su mente. Jaulas. Candados... está atardeciendo en sus ojos color miel.
El aire parece más viciado aquí, cargado de olvido. La cordura tiene trazos de una locura magnética que le venda los ojos en las noches grises. Los planes acartonados de quien solo está de paso por la vida pesan ahora más que las frases edulcoradas.
¿Qué hacer cuando no hay billete de vuelta, cuando los párpados pesan y el miedo muerde tu sueño?
... Cuánto puede equivocarse uno.
Y entre tanto escombro fantasea con mariposas mensajeras de caricias, con ese mundo donde aún existe el paso del tiempo.
Enterrada en su pecho se encuentra la fuerza incontenible del volcán de su esencia, a esa no pueden ponerle barrotes. La tristeza siempre va del corazón hasta los ojos y ella llena de agua salada el papel cuadriculado.
Respira hondo. La vida esta hecha para los valientes, se dice. Y vuelve al campo de batalla.

sábado, 8 de septiembre de 2012

La vida.



Cuando te nombran fracasado del mes y la alegría se olvida de la dirección de tu casa.
Cuando cuadra y la alegría vuelve a llamar y llevas sus besos escritos en la cara, y todos te ven reír con ella.
Cuando el corazón se rompe y se arregla, y se rompe y se arregla...
Cuando un amigo te clava el aguijón del desprecio y el suelo se abre bajo los pies.
Cuando las amistad son cuatro copas rebosantes y te vengas del mundo en su compañía.
Cuando las estanterías del tiempo no aguantan el peso de los años y vuelves a caer en cosas que ya te habían dicho adiós.
Cuando el tiempo se para y te espera y te sube a sus vagones y te hace maquinista.
Cuando algo arranca la puerta de casa y viene tu futuro preguntándote por ti.
Cuando viene el viento y te susurra al oído la palabra primavera.
Cuando el vaso estalla. Cuando encuentras pegamento para curar los agravios.
La vida... la vida.

A galope.


Corrimos demasiado. Quisimos a galope, y esa es la mejor forma de querer para verlo perderse en cualquier esquina de la historia. Si al menos hubiéramos sabido hacía donde corríamos...
Y ya no quedó más tiempo para cambiar las líneas de las manos, ni área de descanso donde recurrir al mapa. Sólo besos paliativos, urgencia, adicción. Y entender que no, y dejarnos precipitadamente, a galope,
y no volver a conducir por tus arterias, y salir del hielo volviendo a llamar pidiendo un nuevo asalto.
Decías: la madera siempre quiere arder.
Por mi memoria pasan ahora los buenos momentos como una manada de elefantes tristes que tardan horas en salir de nuestra vista, y no acierto a saber si fue amor o ganas de arder, ni por que nuestro futuro siempre estuvo tan mal peinado, si la palabra nosotros alguna vez rimó con sosiego, si busco en otras bocas lo que tuve contigo o lo que no llegué a tener.

jueves, 5 de julio de 2012

Cinco.

Sigo creyendo que somos nuestro peor enemigo. Nadie mejor que nosotros para mentirnos, para engañarnos, para traicionarnos y arrancar los últimos jirones de piel que hayan dejado otros. Nadie mejor que nosotros para destrozar brújulas y sueños y lastrarnos con nuestra más hostil humanidad. Para aferrarnos a la incapacidad de nuestros actos, a la inestabilidad de nuestros pasos, a la inmoralidad de un pensamiento. 

La melancolía se ha adueñado de mi razón y del pasar de mis días. La nostalgia de una idea, de un gérmen imbatible que se alimenta del deseo que provoca, termina poco a poco por abofetearme con proporcional lentitud e intensidad; dudo si es verdad que son los años, los daños o el mismo sentir que me domina.

Queda luz, y quedan días.

lunes, 11 de junio de 2012

Absolviendo.

Yo no tengo la culpa de que me odien. Tampoco de que me quieran. No es mi culpa si me envidian, ni si me ayudan. No es culpa mía que muchos no sepan vivir. No es mi culpa ni la de nadie que el poder corrompa. Si te mojas bajo la lluvia, no es mi culpa. Si no sabes qué decir, cómo decir lo que me quieres decir, no es mi culpa. Tampoco es culpa mía que el sentido común y el pensamiento crítico sean rara avis en las mentes en formación. Por supuesto, no es mi culpa que no haya opciones de futuro allí donde he nacido. No es mi culpa que existan confrontaciones por gustos diferentes. Tampoco tenemos la culpa, ni yo ni nadie, de que el concepto de justicia no se haya definido todavía de forma correcta. No es mi culpa si tú, que lees esto, no encuentras satisfacción en tu vida.

No es mi culpa estar vivo. Pero sí es mi culpa no disfrutar la vida.

Mos Def, Lenny Kravitz and others - It ain't my fault.

 

sábado, 2 de junio de 2012

No sentir.

No sé en qué momento dejó de sonar el piano. Llevamos toda la vida huyendo y la vida lleva todo este tiempo reuniéndonos mientras nosotros, a base de dudas, callamos lo que no se debe decir. Pero cómo decirlo, si son tabúes, cómo decirlo, si son verdades. Al menos, aunque sea lejos y pasen los meses, siempre está ese hilo que nos ata y que no sé por qué, pero yo siento más sincero ahora, más fuerte, más vívido. Pienso en las noches y en las mañanas cómo saldar la deuda que contraje de aire; las tardes son para verte. Quizá tú también piensas cómo saldarla conmigo, viéndome los días y las madrugadas.

martes, 15 de mayo de 2012

LOS AÑOS EN QUE EL SOL.


Los años en que el sol te hacía cosquillas en la cara vienen hoy a decirte que ya no hay mapa del tesoro, ni catorces de febrero, ni risas de repuesto en tu cajón.
Hoy viendo un por qué cruzar por la casa, entre revistas viejas y libros amarillos, pensaste que la vida se parecía demasiado al último disco de Arctic.
No tuviste tiempo para rebobinar las promesas ni para deshacer los nudos de la culpa, y al sentarte notaste los labios más duros, los huesos más blandos y la memoria intacta de los que saben de sobra las conjugaciones del verbo perder.
Ya llega la noche,  y te imagino con los ojos cansados después de un día duro. Me dicen que hoy te costó estar en pie, sé que cuidaste todos los detalles para que nadie se rompiera a tu alrededor, todos los detalles menos a ti.
Ojalá pudiera sacarte de la acera de los sueños incumplidos, de la añoranza de aquellos días de sol, de las canciones en modo repetición, de las lágrimas sin sal.

sábado, 5 de mayo de 2012

THREE TIMES AND YOU LOSE.


Amanece. Los rayos de luz entran por los huecos de la persiana y me despiertan. Solo abro los ojos, me quedo tumbada, sin moverme.
Noto la sábana sobre mi cuerpo, su tacto en mis pechos, y por un momento pienso que es otro despertar en mi cama, tras otra noche en la que me acosté con poca ropa y decidí imaginar que aparecías y no necesitabas desvestirme para acariciarme, porque yo ya estaba desnuda para ti. Sin embargo te siento respirar detrás de mi, me yergo para sentarme sobre el colchón y comprobar que no te has ido, que no te has evaporado.
Hecho un vistazo alrededor, la ropa descansa sobre el suelo y el grifo gotea, quizás desde anoche.Y tú estás ahí, sí, dejándome observar tu cuerpo desnudo junto al mío.
Vuelvo a tumbarme, te acaricio mientras respiro hondo, descubriendo lo que nunca antes había sentido, un sentimiento nuevo, de esos que se dan por primera vez, pero que parecen familiares, como si tu cuerpo hubiese estado intentando inventarlo desde siempre, moldeándolo, dándole forma, para que cuando lo sintieras de verdad no te pillara por sorpresa, así, pero más grande.
Y mientras mis manos acarician tu pelo, recuerdo cada parte de tu cuerpo por la que pasaron mis dedos, cada una de las veces en las que estuviste dentro de mi, recuerdo cada beso que di en tus lunares, cada caricia que regalaste a mi espalda. Recuerdo mirarte a los ojos, agarrar tu mano, notar tu respiración en mi nuca y haber sentido en mi cuerpo dos vidas.
Todo eso mientras escucho apoyada en tu pecho el sonido de tu corazón, como si fuera el motor de todas las cosas.
Afuera también despierta la cuidad sobre suelo mojado, y me doy cuenta de que ese momento es solo mio, que hoy no hay nadie más feliz que yo, porque mientras anoche la lluvia empapaba las calles, yo cambiaba mi vida contigo, una cama y cuatro paredes.
Y ahí estaba el centro de todo, el corazón del tiempo, en una habitación con un ciento-cinco de metal en la puerta, en cualquier lugar del mundo.
Aún puedo sentir tu piel dando calor a la mía, y no necesito nada más, todo lo que importa esta sobre este colchón.
Acaricias mi pelo y me preguntas que en qué pienso. - En aprenderme tu cuerpo - contesto, y es que solo podré darte un número finito de besos y caricias, y tan solo intento que sean tantos que nunca puedas llegar a contarlos, que perdamos la cuenta juntos y conseguir inventar algo infinito.
Tengo la capacidad de echarte de menos sin que todavía te hallas ido, supongo que es porque me gustaría no tener la certeza de que para hablar de lo que estamos viviendo en un instante determinado tendremos que utilizar verbos en pasado, y yo quiero un presente continuo contigo.
Nos levantamos, nos besamos y nos vestimos en silencio, al fin y al cabo es mejor quitar botones que ponerlos. Dejamos llaves y cerramos puertas, y camino sobre el suelo mojado de tu mano.
Un café y te doy el primer beso de despedida, sin embargo no pasa demasiado tiempo hasta volver a estar en esa mesa otra vez, dando vueltas a un descafeinado de sobre con la cucharilla mientras me miras, y yo pienso como será todo dentro de unas horas, cuando se haga de noche y ya te hallas ido, y todo vuelva a quedar vació en mi ciudad.
Me regalas una sonrisa y hablas de porqué no estar tristes. Me gusta escucharte y, de algún modo, es más fácil ser optimista si puedo mirarte a los ojos.
Andamos en silencio a la estación. No digo nada, ni cuento minutos.
Me abrazas y me miras, y en tus ojos puedo leer un "Te quiero" ,"Todo irá bien, nos veremos pronto.", mientras los míos solo dicen "No te vayas, quédate conmigo".
Entonces nos separamos, meto las manos en los bolsillos del pantalón y bajo las escaleras, mientras caen dos lágrimas por mis mejillas, despacio, como si quisieran que el frío las congelase.

Te has vuelto a ir.
Me tumbo en un colchón que ya no siento mío, tengo las manos y la cara fría y pasan los días.
La habitación ya no huele a semen y a felicidad, ya no cabía el mar dentro de tu cama, ahora de noche el silencio nos mata de ruido.La vida a veces escuece, como un disco de Damien Rice. Queda el recuerdo de tu cara en la almohada.

jueves, 26 de abril de 2012

NOSOTROS

No guardo mucho más aquí, esta es mi mochila y como ves, está vacía. Creo que solo queda lo que guardo debajo de la piel entre latido y latido, húmedo y herido sobre este hielo frío. No se me ocurren más ideas ni imágenes que te enseñen qué cojones pasa, cómo es como me siento y cómo me devora por dentro esta oscuridad que me persigue. Yo quería quererte. Y ¿sabes? Aún lo quiero, pero, ahora... ahora las cosas son distintas. Ahora mis cadenas no son mías, qué fácil sería si yo fuese dueño de mi dolor, ¡cuánto me ahorraría! Ahora las cosas son distintas, cada minuto aún más lejos y yo... yo quería quererte. Yo... ¿y tú? ¿Nosotros?




lunes, 23 de abril de 2012

DEVUÉLVEME LA VIDA.


Parecía que el mundo se había colapsado sin tus ojos. Una especie de sentimiento inerte se  apoderó de mi cuerpo, no sabría explicarlo, sentía que si me pinchaban en ese momento no  sangraría. El eco de tu ausencia resonaba en mi cortex cerebral como si de algo intangible  se tratara, y mi piel perdió la sensibilidad. Todas nuestras canciones gritaban agonizando en el medio del caos, recordándome que no volverías.
Dejaron de caer lágrimas por mis mejillas, no sé muy bien si porque las agoté todas aquella tarde, o porque una parte de mi, esa que se esconde tras la ropa, se hubiera negado a asumir que todo había ocurrido. Te habías ido de puntillas y solo me había percatado cuando escuché el portazo.
El estruendo de todas las cosas que ya no haríamos nunca, de todas las cosas que habían  quedado por decir, amenazaba con estrellarse contra mi pecho como en un nuevo 11S. Pasaban las horas y mi subconsciente se volvió consciente de que todo se había derrumbado bajo nuestros pies. - Debería haberla besado una vez más - Pensé.
Recordé como horas antes habíamos estado en su coche, ella reía y yo la miraba, mis manos  eran el polo negativo del imán de nuestras pieles, y su espalda el folio en blanco sobre el  que había grabado mis palabras pocos instantes antes. Nos dijimos adiós con un beso, con un beso como siempre, como nunca, como si fuera a haber millares más, como si nunca fuéramos a echarnos de menos. Y salí del coche.
Si hubiera intuido lo cerca que estaba el fin, qué distinto hubiera sido ese último beso,  cuánto más eterno, cuánto más profundo. Pero el reloj se nos paró a la hora de la despedida, y tú, yo y las caricias que compartimos dejaron de ser reales.
Entonces, cuando con el paso de las horas entendí que nada había sido un sueño y estaba al borde de sentir el agudo dolor de la aceptación bajo mi piel, solo entonces, ocurrió. De repente, como de recién llegada sin esperarte, volviste, y de un beso, como en un nuevo Big Bang, me devolviste a la vida.

sábado, 21 de abril de 2012

PARA DECIRTE.




¿Sabes que pasa?
Que regresan los baberos si te cruzas.
Sé que no me entiendes por muy bien que te lo explique, por mucho detalle que esparza por la mesa da igual, nunca vas a entenderme. Para decirte lo que siento necesito que nos quitemos la ropa, y tu no vas a hacerlo.

lunes, 16 de abril de 2012

AMORESIMPARES.


Mira, si quieres déjame, pero no te eches más ese perfume a sueños rotos.
¿Cuándo vas a darte cuenta de que el pasado no es quien te besa la boca por la noche?
Ya va siendo hora de sentar en el banquillo al maldito desengaño y que me digas lo que callas, eso que gritas en silencio.
Los amoresimpares sólo llenan la casa de fantasmas, borrando el azúcar de los labios. Y a ti te la han colado. ¿Acaso existe edulcorante cuando viene la amargura, cuando la tristeza se empeña en salir en la foto, en aparecer donde no hay por qué?
Todos te lo advierten y tu no te enteras, pero mordiste el anzuelo de los veranos perdidos, y andando con un pie en cada continente aquel Abril se partió por la mitad.
No sé qué hacer, si borrarme por dentro para volver a empezar otra vez, para mirarte como ayer. ¿No creerás que me rindo tan fácilmente, no?

domingo, 15 de abril de 2012

The rest of our lives

Tiempo.
Pero no en su sentido más físico o real. En ese percibido por los sentidos. Su paso. El rastro que deja tras de sí.
Parece la única garantía que tendré de saber si la decisión es "adecuada" (decir correcto será demasiado aventurar). Pero habrá que esperar. Y yo odio esperar.

"You can't feel the heat until you hold your hand over the flame
You have to cross the line just to remember where it lays
You won't know your worth now, son, until you take a hit
And you won't find the beat until you lose yourself in it. "

Y de la misma forma, es la única herramienta que permite comprobar quién, con el lento paso del tiempo, sigue a tu lado.
¿Soy demasiado pesimista, o es todo lo poco que parece ser?

"You can't fill your cup until you empty all it has
You can't understand what lays ahead if you don't understand the past
You'll never learn to fly now til' you're standing at the cliff."

Pero si esto es el presente, pretendo poder comprobar que, cuando vuelva a mirar atrás, seguirás.
Confiando.

"We'll sneak out while they sleep
And sail off into the night
We'll come clean and start over the rest of our lives
Out of sight, out of mind.
It's not too late,
We have the rest of our lives.
The rest of our lives
The rest of our lives"

Confiando.

Habría muchos otros, pero no.


jueves, 22 de marzo de 2012

EMPEZAR A EXPLICARLO.


No sabría por dónde empezar a explicarlo.
Yo venía embalado de un amor sin agujeros que se fue agrietando por culpa de algunas faldas que se anunciaban como diciendo "aquí estarías mejor."
Me vi con veintitantos imaginando que ya no desnudaría otro cuerpo diferente. Entonces, una vez seguido el ejemplo de los hombres que mantienen el instinto real en ti, olvidar los bares y sus muchachas...
Pero la piel me perdió en la carne y el delirio. Ya no llegaría a viejo con ella.
Cambié los sueños por los deseos y rompí la vida en cien mil trozos por la promesa de unos labios ajenos intentando convencerme de que no era así, pensando que habría un fácil viaje de vuelta. Quizá os imaginéis el golpe.
A la segunda mujer hacía varios años que la conocía. No pude evitar nada y solapé los sentimientos, el calor de una con el fuego de la otra. Fui dos hombres durante un tiempo: el que buscaba seguridad y el que pinchaba los airbags.
Por entonces un tipo - y esto es verdad - me dijo: Si tienes un tigre delante puedes hacer dos cosas: huir o luchar y matarlo, las dos están bien. Lo que no puedes es quedarte quieto porque te destrozará.
Y durante meses me quedé quieto, dudando entre el calor y el fuego, la rutina o el desastre.
Mi madre también me habló, - Hijo mío, a veces lo mejor es enemigo de lo bueno.- Y yo ya no entendía nada.
Entre tanto bajé a los suburbios de mi mismo, esos lugares que invitan al placer pero no a la reflexión, y mientras besaba a quemarropa, cada seis minutos me preguntaba si no sería mejor volver a mis veintipocos, al amor confortable, al cuerpo cotidiano, esa plácida comarca sin sobresaltos donde el placer te lo da la seguridad y no el riesgo, volver en definitiva a mi chica, a las emociones pacíficas, utilizar la copia de seguridad de mi pasado.
Con el tiempo entendí que ni lo uno ni lo otro me convenía, pero ya nunca regresé al hogar. Me decanté por la llama de un amor que se resistía a tener adjetivos. Así ella y yo comenzamos una de esas historias de cara o cruz, con la moneda siempre girando en el aire, y todos los castillos de arena, un amor ambiguo donde siempre era la víspera de todo pero difícilmente el día de nada, un viaje tan a destiempo que nunca llagamos al mismo sitio sin que uno de los dos llevara encendidas las luces de reserva de su corazón. Y así mi calle ya nunca más hizo esquina con París.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Ojos negros, brave soldier.


Escaparme en recovecos cada amanecer. Que me encuentres escondida en el armario, que te rías y me digas: espagueti carbonara. En una habitación de paredes blancas, forradas de libros y de fotos de esas que odias que te hagan. Pelea de almohadas cada mañana. Amor de esos de los que no se acaba. Por pensar que te vas, ya me siento libre. No me malinterpretes, libre al pensar que todo esto que siento si veo que te vas, es que te quiero. Sin cadena, ni lastre, ni pasado de vejez del ave que ha vuelto a renacer, solo la idea clara de que tu falta… tu falta es la mía y mis pensamientos desterrados y mis ideas dormidas que ya no valen, y es mentira, y no tengo miedo. Que por tenerlo, te pierdo. Que no quiero perderte. Es a ti a quien veo cuando miro a tanta gente. Tus brazos y tu hombro cuando solo hay agotamiento, y tedio, y mis fantasmas. Las horas del día pasadas en contar cuánto falta para verte. Soñar cada noche que duermes conmigo. Despertarme cada mañana, y pelea de almohadas. Y un baño en la bañera, con mucha espuma y tu abrazo en mi espalda. Cuando es tan sencillo, y no se tiene, hay lágrimas.

Ojos negros; de tanto llorar, grises.


martes, 20 de marzo de 2012

Cerrando círculos

"Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los por qué, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.

Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente…

El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú… Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentamente, envenenarte y amargarte.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas" por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones? , ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.

Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.
Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Por eso cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.

Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!"


Cerrando círculos (Paulo Coelho)

domingo, 18 de marzo de 2012

De lo que empieza.

No es verdad eso de que no puedo quererte como tú me quieres. Igual es que querer quieren dos, pero nunca iguales. Hay muchas cosas que quiero saber y no sé buscar, ni si me atrevo. Sé que te suena todo esto que te digo, aunque sea bajo, porque sabes que me asusto. Cuánto han cambiado el lirismo y la locura. Como saber quién es quién en esta ladera, sin saco de dormir y al abrigo de una tela colgada de una rama. Pero no me importa porque es diferente todo esto, y tu espalda y tu abrazo y las líneas de ese trazo que te escriben son lo que quiero cada mañana en cada medianoche con tu mano por mi nuca. Y mirarte y que te enredes en mi pelo, que me despiertes y me mires cuando duermo. Y verte yo a escondidas, cuando sabes que te veo, y cuando sé dónde estás si me escapo un ratito porque solo quiero verte. Ven, anda, ven conmigo. Aunque sea en un bar de carretera, o en el vestidor mejor equipado. Solo quiero esa veta verde de tus ojos. Con esa veta verde ya me atrevo a buscar, aunque en dos o tres horas, no sepa. Que si yo no busco guiarás mis manos y si me pierdo estás tú para encontrarme...



lunes, 12 de marzo de 2012

AVIONES.


Decían que amar era volar.

Nos conocimos por casualidad, y entre citas por probar una nueva línea aérea y la curiosidad de unas risas compartidas en tierra, pasamos de largo la puerta de embarque y no nos dimos cuenta del despegue.

La siguiente vez que un amigo nos preguntó ya viajábamos a velocidad de crucero en un cielo de sábanas blancas y gemidos. Yo tu comandante, tú mi copiloto. Dejamos que la pasión pusiera el piloto automático y volcamos las manos en otras batallas.

El vuelo fue precioso: paradas en las islas del deseo, hicimos el amor entre nubes, …por fin un acompañante de vuelo. Fue precioso el vuelo. Mucho peor el aterrizaje.

Desatendimos las normas en caso de fallo y sin chaleco salvavidas nos ahogamos en un mar de dudas. Llegó un momento en que empezamos a viajar a 600 malentendidos por hora. Fallaron los motores, la rutina es combustible para otros viajes.

No hará falta buscar la caja negra entre el fuselaje para conocer las razones de nuestro fracaso. Supongo que tenía razón esa canción que hablaba de que un hombre y una mujer son como aviones de papel: vuelan por un tiempo pero al final tiene que caer.

Pero siempre hay más aeropuertos, siempre se puede aterrizar de emergencia en otro presente, en otros ojos, y no puedo evitar plantearlo. Ahora que te tengo enfrente quiero preguntarte si por algún casual aceptarías ser mi copiloto.

Prometo que volaremos. Ya negociaremos otro día el aterrizaje.

domingo, 26 de febrero de 2012

ABRAZAR


Un abrazo...
Un gesto tan simple, sencillo y grande, cuanto nos cuesta darlo.
Expresa: un bien hecho, lo has conseguido, cariño, confianza, amistad, tristeza, o quizá tan sólo alegría o que uno se encuentra bien; todos y cada uno de esos sentimientos a la vez o por separado.
Lo necesitamos cuando estamos tristes, cuando sabemos que hemos hecho algo bien, cuando queremos sentir cercano a un amigo o un ser querido; puede durar unos segundos, unos minutos, e incluso hay veces que nos gustaria que se parara el mundo y seguir abrazados a esa persona. Transmite alegría, nos hace segregar endorfinas,... nos hace sentir bien y sonreir.
Por ello, deberiamos de darlos más a menudo, y recibirlos frecuentemente, y no deben porque tener motivo alguno, simplemente ser espontáneos, porque esos son los mejores, dar abrazos por que sí, recibir un abrazo sin esperarlo.
Cuáles son los beneficios de un abrazo?
* Abre las puertas a las sensaciones de bienestar
* Retrasa el envejecimiento y reduce el apetito.
* Aquellas personas que abrazan o son abrazadas con regularidad, se mantienen jóvenes más tiempo y se nutren del amor de las otras personas, en vez de sustituir dicho vacío con el amor excesivo por la comida.
*Preserva en condición física los músculos de los brazos y los hombros.
*No exige un ambiente en particular, ya que en todos sitios uno le puede otorgar un abrazo a una persona. Esto crea la sensación de que todos somos parte de algo y beneficia, de manera general, el ánimo de la sociedad.
*Es una medicina que alivia problemas físicos y emocionales. Un abrazo puede eliminarle una depresión a una persona y hacer que el sistema de inmunidad de la misma se fortalezca, haciéndola sentir más vibrante y quitándole la tendencia a enfermarse.
*No tenga miedo a abrazar ni a hallarse intimidado por ello. Cuando lo tenga, pregúntese si existen personas en el mundo que no necesitan experimentar el contacto físico de sus seres queridos y, por sobre las demás cosas, que no quieren mostrar ese cariño ante los demás.
*Recuerde que, a menudo, es más difícil saber recibir un abrazo que otorgarlo. Esto es porque un abrazo tiene un sorprendente efecto terapéutico -ya que produce un sentido de compañía- y, por lo general, nuestra sociedad ha querido, sobre todo en las últimas décadas, valorar el individualismo.Diversas publicaciones han señalado que los seres humanos necesitamos cuatro abrazos al día para subsistir. Parece ser una exageración, pero es que la piel es el órgano más grande que tenemos y abrumarlo con cariño mediante el contacto físico de los abrazos parece ser, más que una ayuda para la longevidad, una necesidad.

miércoles, 15 de febrero de 2012

AMOR

Si yo pudiera elegir cómo sentir a las personas de mi alrededor, elegiría enamorarme con toda intensidad de la que soy capaz.

Elegiría que, mientras esa pasión disminuye, debajo de ella creciera el sentimiento.

Elegiría que ni yo ni el otro nos asustásemos de la desaparición de la pasión y que supiésemos enfrentarnos con el cambio de intensidad por profundidad.

Elegiría que ese sentimiento fuera amor y no sólo querer.

Y, finalmente elegiría que se diera la posibilidad de reenamorarme, de vez en cuando, de la persona que amo.



Jorge Bucay.

He venido para quedarme.


Fueron cuatro los segundos que pasaron hasta que pude encontrarte entre los rostros congelados, y paso una eternidad al mirarte y contemplar en tus ojos reflejada mi mirada.
Y hoy bendigo las razones casuales por las que decidiste elegir mi banco para esperar, para encontrar.
Fue tu roce, fue tu aroma, despertando mis hormonas, lo que me obligó a cerrar la mente y respirar, y controlar la activación.
Y mi razón se convirtió en buscarte entre las calles, en los parques, tiendas, bares, en sonrisas y destellos de cristal. Quien siguió la consiguió, y esta historia comenzó a brillar.
Y un buen día te atreviste a confesarme que tenías tanto miedo a que yo supiera de tu realidad. Y no comprendes que no es tu signo positivo el que invierte en conflictivo las cosas del querer, que eres tú quien me revuelve, que eres tú quien me enamora.
Y si tengo que gritarte lo que siento, te digo que te quiero, con tu suerte, con tu mierda, con pasado, con presente, con o sin enfermedad. Y tú no ves que quiero seguir comiéndote a besos.
Y es que el miedo que yo tengo es simplemente no poder saborearte lo suficiente, es dejarte escapar, es vivir sin apostar.
Son tus ojos, no tu sangre, los que rastrean mi cama cada noche y cada día al despertar, y es tu sexo, no tu sangre, el que se adentra protegido entre los huecos mas oscuros de mi piel. Y no comprendes que es tu risa, no tu sangre, quien contagia de alegría las esquinas, los rincones de mi vida, que eres tú, que no es tu sangre, quien invade de felicidad mis días.

martes, 14 de febrero de 2012

Como desconocidos que se conocen muy bien.

Ayer te vi, se que eras tú, pidiendo fuego en un café. Con un hombre mayor y tú, riendo sin saber por qué... después de tantos años no habías cambiado tanto. Y tus ojos parecían decir que has madurado ya por fin, pero los gestos te delatan, reconozco tu perfil, insegura como ayer, tan pequeña y tan mujer.

Y yo seguí espiándote, seguí observándote beber aquel café que sería express con leche fría, o tal vez te hayan cambiado el gusto los desengaños. Pero se que estás mejor, te sienta bien el pelo rojo, y creo que él pensaría igual por como estaba hipnotizado sin hablar, lo se porque antes era yo quien ocupaba su papel.

Igual que un cuento llega el fin, os levantasteis y al salir, desde la puerta creo que te vi girar la cara y sonreír, guiñaste un ojo y después os perdisteis por las calles de la ciudad.